País: Argentina
Sexo: Masculino
Presentación:
Este blog tiene un hermano gemelo, Mitos Latinoamérica, que tiene una gran acogida (2'050.000 visitas). Hay semejanzas entre los dos blogs, pues ambos narran productos psíquicos. Pero la diferencia es que en aquel, yo lo alimento periódicamente con mitos de América Latina, mientras que en este blog, son los lectores mismos los que lo alimentan, al contar sus mitos personales, que son los sueños.
Así que este blog vivirá de la caridad pública, de las “donaciones” ANÓNIMAS de sueños que hagan los visitantes. Aunque son aportes de gran riqueza, no representan un valor económico sino simbólico. Este blog busca constituirse en el cajero automático de un gran Banco de Sueños, en el que cualquier lector pueda consignar sus sueños para compartirlos con los demás. Cada noche nuestra mente produce cantidades de sueños que en su enorme mayoría se olvidan y se pierden para siempre. Así que deseamos crear este espacio en el que la gente pueda compartir este hermoso material.
Acá no intentaré interpretarlos porque para hacerlo se requieren las asociaciones de los soñantes, algo imposible en un espacio como este. Pero como soñante y como terapeuta que analiza sueños en mi consulta particular, tengo la convicción de que debemos evitar que los sueños individuales se sigan extraviando noche tras noche para siempre.
Mi aporte será: 1) publicar en la columna derecha una selección de artículos que hablen sobre los sueños. 2) Clasificar los sueños en categorías, según los temas que traten. 3) Corregir la ortografía; sé que los sueños no tienen ortografía y que lo que hago es una intromisión, pero tengo una tara profesional de docente que me hace imposible publicar algo con errores ortográficos.
Así que demos comienzo a las donaciones de sueños. Pueden donarlos enviando sus sueños al correo adejungcol@gmail.com, y yo los transcribiré como Entrada al Blog.
Un saludo cordial,
Juan Carlos Alonso
Editor del Blog
País: Argentina
Sexo: Masculino
Presentación:
País: Desconocido
Sexo: Masculino
Presentación:
A veces siento que mis sueños son lo único interesante que tengo en esta vida. Me animé a investigar un poco sobre los sueños y acabe donándote un poco de mis experiencias de sueños.
Sueño:
Eran las 5:00 pm cuando pude soñar algo muy misterioso y, al parecer, algo que en ese momento pensé que era real. A veces mis sueños no tienen sentido. Sin embargo, esta vez el sueño que tuve era impresionante ya que desperté en ese sueño y me dirigí a mi madre. Ella dormía. Me asomé a la ventana para analizar todo a mi alrededor. En ese momento sabía que estaba soñando. Por eso dormí en la tarde a las 5 pm con el único propósito de analizar mis sueños. Sin embargo quedé sorprendido, ya que las situaciones que se presentaron eran idénticas a la vida real que llevo. Llegué a pensar que había entrado a un mundo paralelo en ese sueño. Todo era igual. Las características de mis familiares, sus expresiones, la única diferencia que había eran las posiciones de los cuartos de mi casa. Yo sabía que era un sueño... y ¿si por primera vez había tenido la oportunidad de viajar a un mundo paralelo?... Bueno, la cosa es que aproveché para ver toda la casa con detalle. Hablé con mi hermana en el sueño. Le conté sobre mi vida en el otro mundo. Ella se asombraba tal y como reaccionaria si le contara sobre algo muy asombroso. Por eso creí que estaba en otro mundo paralelo. Sabía que en cualquier momento despertaría y que quizás nunca más volviera a tener una experiencia de sueño o viaje similar. Era tan asombroso que cuando mi hermana puso música, la escuché desde lo lejos. Conforme iba acercándome, el volumen del equipo iba aumentando en ese mundo de mis sueños. Todo era real. Yo tenía el control total. Podía moverme a donde sea, hacer lo que fuera, incluso hasta pensaba en mis sueños y analizaba que era un sueño lúcido. Sin embargo, sé que es más que eso. Si los cuartos no hubieran cambiado de posición en ese momento, créanme que fácilmente hubiera creído que no un sueño y hubiera seguido mi vida como siempre.
País: España
Sexo: Masculino
Presentación:
Antes de contar el sueño debo decir que he tenido problemas de adicción al cannabis, y desde que he conseguido solucionar dichos problemas, sueño muchísimo más y los sueños son como más vivos. También aclarar que me encanta hacer exploraciones urbanas, y desde que entre a explorar una casa abandonada hace un año, no he parado de soñar con esa zona donde está dicha casa en el pueblo en el que veraneo. Dichos sueños de esta zona, me producen curiosidad más que cualquier otro, ya que siempre veo las zonas distintas a como son realmente y de normal con un toque de los años 50 o 60. Aunque sin duda alguna, este es el que más me ha marcado.
Sueño:
Este sueño o "escena" fue la última que recuerdo antes de despertar hoy. Paseaba con dos amigos los cuales son amigos míos reales, por un paraje de mi pueblo llamado camino a la fuente Santa Bárbara (es una especie de paseo con una barandilla a un lado, ya que en dicho lado hay un barranco no muy alto, y abajo hay campos y árboles), pero, como suele pasar en los sueños, el lugar era distinto y estaba mezclado con otros lugares familiares para mí. En eso, mis amigos y yo vemos un par de edificios antiguos (parecidos a los que los trabajadores de construcción de carreteras usaban antiguamente como alijo temporal) al pie del barranco (donde sólo tendría que haber campos, maleza y árboles, puesto que dichos edificios no existen en ese lugar). Entonces, yo digo: "Mirad chavales, podríamos entrar ahí". De repente, sin venir a cuento, en frente de las puertas de dichos edificios (en dicho lugar no había árboles ni maleza) aparece una mujer vestida de negro, con ropa vieja y sucia. Físicamente era alta, delgada y pálida con unos andares muy extraños, la cual se acerca lentamente al barranco. En eso, uno de mis amigos dice algo que no recuerdo y entonces justo yo miro a esa mujer a la cara (tal rostro lo recuerdo muy bien, muy definido, pero nunca lo había visto antes), y en ese momento su cara se oscurece desde la nariz hasta la frente. Yo me pongo a llorar de miedo y abrazo a mí amigo, el que había dicho algo anteriormente, tal cual como un niño atemorizado. Entonces, la cara de mi amigo se cambió por la de esa mujer y justo en ese momento todo se oscurece, como si yo cerrará los ojos.
Me desperté sudando y llorando, exaltado y aterrorizado, como si lo que vi fuera mucho peor cuándo realmente no es para tanto. Llevo todo el día dándole vueltas y no sé qué significa ese sueño realmente y por qué me aterroriza tanto, si he llegado a ver películas muy terroríficas y no me he puesto así nunca. Es la primera pesadilla que me hizo quedarme en la cama tapado y hasta con miedo de levantarme. por si lo que había visto era real. Ha sido peor que cualquier pesadilla de las que tenía cuando niño.
País: Guatemala
Sexo: Masculino
Sueño:
Estaba en un cuarto con mi esposa, preparándome mucho para
dormir nuevamente. Para ello, buscaba fósforos y lámparas suficientes. El
motivo era que había en mi mesita de noche dos fotos de niñas metidas en
diminutos sobres. Mi temor era que en la noche anterior, había tomado en mis
manos una de esas fotos y había sucedido que al tocarla, una de esas niñas se había
aparecido a mi lado y me había abrazado, sin poderme yo soltar de ella, por más
que lo intentaba una y otra vez. Finalmente lo lograba, luego de hacer mucha
fuerza. Era una niñita blanca, de carita redonda, pelo negro y con capul largo.
La niñita no me hablaba absolutamente, y era igualita a la foto diminuta del
sobre. Vestía un uniforme azul oscuro de colegio. Como yo no quería que se me
volviera a aparecer, buscaba tanto que hubiera fósforos y velas suficientes. Curiosamente
el sobrino de mi esposa ya me lo había advertido. Me había dicho que no hiciera
nada con esas fotos porque a él le había sucedido exactamente lo mismo del
abrazo de la niña. Decidíamos salir con mi esposa a la calle a buscar los
fósforos y las velas. Era una noche fría y el piso estaba mojado por haber
llovido. Mi esposa se me adelantaba y yo la veía luego llamándome desde una
tienda al otro lado de la calle. Yo veía que ella había encontrado lo que
buscábamos. Yo miraba mi cartera para ver si tenía dinero. Tenía relativamente
poco pero alcanzaba. Pasaba la calle para reunirme con ella.
País: Ecuador
Sexo: Masculino
Sueño:
Estoy en un ágape que podría ser de fin de año. Estoy con María. Estamos en una terraza amplia, encima de un edificio de estilo clásico. Es de día, hay mucha luz, sol, aire fresco. Llega el momento de despedirnos de las otras personas, a las que no les veo, pero sé que están sentadas alrededor de algo así como un gran círculo o un ruedo de forma ovalada. Para terminar nuestra estadía en el ágape, María se levanta y toma una dirección hacia la derecha, bordeando el ruedo de personas como se dice “en dirección de las agujas del reloj”. Por el contrario, yo tomo hacia la izquierda y bordeo el ruedo, de modo que los dos nos encontramos uno frente al otro cuando hemos recorrido la respectiva mitad del ruedo. Nos encontramos y nos ponemos de cara ya no al grupo de personas, sino de espaldas al mismo. De hecho, nunca veo a esas personas. Estamos los dos al borde de esa terraza, de cara a un gran jardín que lo tenemos en frente, como en nuestro “horizonte”. Era un jardín grande, extenso, ordenado, armónico, colorido, claro, con caminitos entre las secciones de flores de colores pasteles, sin una sola persona en su espacio. Para observar ese bello jardín María y yo nos agachamos un poco, como que doblamos nuestras espaldas y nos afirmamos sobre las rodillas… De pronto detrás de nosotros aparece un niño de unos 9 años de edad… ¿cómo le veo si está a mis espaldas? El niño es blanco, delgado, pelito corto, lleva vestido ligero de colores claros… El niño nos pide que le ayudemos a identificar una planta que está en medio de otras en un lugar del jardín, la planta es de tallo delgado, tiene como unos 80 centímetros de alto, y en su punta tiene una flor de color azul prusiano y numerosos pistilos dirigidos hacia el cielo… Al pedido del niño yo le respondo: mejor pídele eso a tu abuelita, ella tiene una cultura de las flores, yo apenas alcanzo a tener una cultura urbana. Entonces me recojo sobre mí mismo, ahora sí estoy casi en cuclillas, y me digo: Te pido Dios que me des la suerte de tener una casa tan bella como esta. Al decir esto siento ganas de llorar, de hecho lloro un poco, pero suspendo esta emoción pues me digo, no vale que las otras personas que están por aquí me vean que estoy llorando. Entonces se acaba el sueño.

