Sobre el origen de este Blog


Este blog tiene un hermano gemelo que es Mitos Latinoamérica, que tiene una gran acogida (1'500.000 visitas). Hay semejanzas entre los dos blogs, pues ambos narran productos psíquicos. Pero la diferencia es que en aquel, yo lo alimento periódicamente con mitos de América Latina, mientras que en este blog, son los lectores mismos los que lo alimentan, al contar sus mitos personales, que son los sueños.

Así que este blog vivirá de la caridad pública, de las “donaciones” ANÓNIMAS de sueños que hagan los visitantes. Aunque son aportes de gran riqueza, no representan un valor económico sino simbólico. Este blog busca constituirse en el cajero automático de un gran Banco de Sueños, en el que cualquier lector pueda consignar sus sueños para compartirlos con los demás. Cada noche nuestra mente produce cantidades de sueños que en su enorme mayoría se olvidan y se pierden para siempre. Así que deseamos crear este espacio en el que la gente pueda compartir este hermoso material.

Acá no intentaré interpretarlos porque para hacerlo se requieren las asociaciones de los soñantes, algo imposible en un espacio como este. Pero como soñante y como terapeuta que analiza sueños en mi consulta particular, tengo la convicción de que debemos evitar que los sueños individuales se sigan extraviando noche tras noche para siempre.

Mi aporte será: 1) publicar en la columna derecha una selección de artículos que hablen sobre los sueños. 2) Clasificar los sueños en categorías, según los temas que traten. 3) Corregir la ortografía; sé que los sueños no tienen ortografía y que lo que hago es una intromisión, pero tengo una tara profesional de docente que me hace imposible publicar algo con errores ortográficos.

Así que demos comienzo a las donaciones de sueños. Pueden donarlos enviando sus sueños al correo juancalonsog@gmail.com, y yo los transcribiré como Entrada al Blog, o si quieren mantener más su anonimato, anotarlos al final de cualquier Entrada en los "Comentarios".


Un saludo cordial,

Juan Carlos Alonso
Editor del Blog



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miércoles, 12 de febrero de 2014

Sueño, danza, ritual: el cine de Maya Deren.

Maya Deren, pionera del cine experimental en EE UU, cineasta apasionada, teórica de la imagen y mujer por delante de su época.


Por IRENE G. RUBIO
Tomado del Diagonal Web. Dic 2006.

Maya Deren protagoniza muchas de sus películas, poniendo su cuerpo en escena. Artista de las que se implican y viven para su obra, el breve pero determinante paso de Maya Deren por el cine es apenas conocido, reducido apenas a icono fashion al que se priva de todo su potencial teórico y artístico. Su bella y enigmática imagen, que aparece en muchos de sus filmes, no nos debe impedir ver que tras ella se oculta una artista con muchas facetas -directora, poeta, coreógrafa, teórica… 

Nacida en 1917 en Kiev (Ucrania) como Eleanora Derenkovsky. Su familia, de origen judío, tuvo que emigrar en 1922 a EE UU, huyendo del antisemitismo. Se establecen en Nueva York y americanizan su nombre, dejándolo en Deren. Tras su paso por la universidad, donde se licencia en literatura inglesa y participa en círculos trotskistas, Deren ejerce de asistente para la coreógrafa Katherine Dunham, pionera de la música negra. El trabajo en la compañía de Dunham le permite profundizar en la danza, una de sus grandes pasiones, y viajar a lo largo de EE UU. 

En uno de esos viajes, en Los Ángeles, conoce a Alexander Shasha Hammid, checo, exiliado y cineasta. Con él aprende los rudimentos del cine, que según confesaría más tarde, le permitió recrear las imágenes poéticas que imaginaba y que no conseguía expresar con palabras. Con Hammid firma la que es su obra más conocida, Meshes of the afternoon (1943), una película experimental de corta duración protagonizada por ella que pone en escena una visión de pesadilla. En este filme mudo, la protagonista se desdobla una y otra vez, el espacio se vuelve flexible y maleable y el tiempo circular, condenando a sus personajes, dos amantes cuyos temores y deseos se proyectan, a la repetición.

1943 fue un año importante para Deren: además de filmar Meshes, se casó con Shasha (su segundo marido, ya que tuvo un breve matrimonio entre 1935-38) y se cambió el nombre por el de Maya, un término con varios significados mitológicos (es el nombre de la madre de Buda, pero también significa ‘agua’ y en hindú, ‘el velo de la ilusión’ que nos impide ver la realidad). A partir de ahí Deren no para de filmar, y realiza At land (1944), una crítica de los rituales sociales que también protagoniza; A Study in Choreography for the Camera (1945), hecha en colaboración con el bailarín Talley Beattey; Ritual In Transfigured Time (1946), otra mirada a los rituales sociales; y Meditation on Violence (1948), en la que la cámara sostenida por Deren se entrega a un diálogo cuerpo a cuerpo con el bailarín Chao li Chi.

Es entonces cuando Deren comienza a elaborar su teoría del cine, plasmada en artículos como An Anagram of Ideas on Art, Form and Film y El cinematógrafo como forma artística, en los que enfatiza la necesidad de desarrollar el cine como arte, dotándole de un idioma formal propio e independiente. Una tarea que ella misma emprendió al explorar el tiempo cinematográfico, rasgo distintivo de sus filmes que ella relacionaba con su condición femenina, con la percepción del tiempo que tienen las mujeres, marcadas por su género.

Rituales en HaitíDurante esos años se dedica a mostrar sus filmes (en unas proyecciones llamadas ‘Tres filmes abandonados’, una alusión a Paul Valéry, para quien una obra de arte nunca se acaba, simplemente se abandona) y a dar conferencias sobre su visión del cine. En 1947 es la primera mujer en ganar el Gran Premio Internacional de Cine Experimental del Festival de Cannes. Ese mismo año se divorcia de Hammid y recibe una beca de la fundación Guggenheim para investigar el ritual del vudú en Haití, a donde viajó en numerosas ocasiones entre 1947 y 1954.

Fruto de ello son miles de metros de película dedicados a registrar rituales (en los que sorprende la intimidad que consigue con los participantes), grabaciones de los cánticos, y Divine Horsemen: the living gods of Haiti (1952), un documentado estudio sobre el ritual del vudú. Cineasta pasional y no distanciada, Deren se implicó tanto que llegó a participar en las ceremonias; de hecho, en uno de sus viajes a Haití fue iniciada como sacerdotisa vudú. En sus viajes le acompaña su nueva pareja, el músico Teiji Ito, 18 años más joven, que compuso la banda sonora de Meshes y que, en 1985, reconstruyó las filmaciones de Deren sobre Haití y terminó de dar forma a esa película inacabada, titulada también Divine horsemen.

Siempre crítica con Hollywood, a finales de los años ‘50 Deren fue una de las creadoras de la Creative Film Foundation, dedicada a premiar el trabajo de cineastas independientes. Según escribe Wendy Hashlem en la revista Senses of cinema, las proyecciones independientes de Deren inspiraron la creación de Cinema 16 de Amos Vogel, una filmoteca que promovía y exhibía filmes experimentales, y de la primera cooperativa de cineastas de Nueva York.

Los siguientes no fueron años fáciles para Ito y Deren: eran muy pobres y tuvieron muchos problemas para conseguir terminar la que sería su última película, The very eye of the night, hecha con la colaboración del Metropolitan Opera Ballet School: aunque se terminó en 1955, no se proyectó en EE UU hasta 1959 por problemas con su productor. Ésta sería su película más incomprendida, una obra en la que bailarines al estilo de los dioses griegos danzan sobre un fondo de estrellas.

Poco a poco, la salud de Deren se fue deteriorando, y la muerte le alcanzó con tan sólo 44 años, el 13 de octubre de 1961. Hay muchos rumores sobre su muerte (la versión más llamativa es la difundida por su amigo y también cineasta Stan Brackage, que sostiene que su muerte fue un castigo por su íntima implicación con el ritual del vudú), pero lo cierto es que Deren sucumbió a una mezcla de desnutrición y abuso de anfetaminas, que tomaba por prescripción médica. Sus cenizas fueron esparcidas por el monte Fuji, en Japón.

Filmografía:
Meshes of the Afternoon (1943) con Alexander Hammid, música de Teiji Ito añadida en 1959
At Land (1944) fotografía de Hella Heyman y Alexander Hammid
A Study in Choreography for Camera (1945) con Talley Beatty
Ritual in Transfigured Time (1946) colaboración coreográfica con Frank Westbrook y Rita Christiani
The Private Life of a Cat (1947) codirigida con Alexander Hammid
Meditation on Violence (1948)
The Very Eye of Night (1952-55)
Divine Horsemen: The living Gods of Haiti (1985)

Acá ofrecemos Meshes of the Afternoon (con Alexander Hammid)


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